1/6/11

La naranja y el ateo

Un ateo dictaba una conferencia ante un gran auditorio defendiendo la inexistencia de Dios. 

Después de haber finalizado su discurso, desafió a cualquiera que tuviese preguntas a que subiera a la plataforma. 

Un hombre que había sido bien conocido en la localidad por su adicción a las bebidas alcohólicas, pero que había encontrado recientemente liberación y esperanza en Cristo Jesús acepto la invitación y sacando una naranja del bolsillo comenzó a pelarla lentamente. 

El conferencista le pidió que hiciera la pregunta; el hombre, continuó imperturbable pelando la naranja en silencio, al termino de lo cual, se la comió. 

Se volvió al conferencista y le preguntó : "¿Estaba dulce o agria?" 

"No me pregunte tonterías", respondió el orador con señales evidentes de enojo; "¿Como puedo saber el gusto si no la he probado?" 

Y aquel hombre regenerado por el amor de Dios respondió entonces: 

"Y ¿como puede usted saber algo de Cristo, si nunca lo ha probado?"

Carta del Señor Jesús para toda la humanidad

Como ustedes saben un nuevo año ha llegado casi a su final, con la llegada del final de éste año una vez mas se celebra mi cumpleaños aquí en la tierra. 
 
Igual que todos los años, se hace una gran fiesta en mi honor. Pero ésta vez he decidido venir y ver como se celebra mi cumpleaños. Realmente tu sabes que no lo ignoro, pero quiero compartir contigo mi apreciación sobre mi cumpleaños. 


 
En esta época toda la gente va de compras, hay muchos anuncios en la radio, en la televisión y éste año hasta eso que ustedes han llamado el Internet esta saturado de propaganda. La verdad es que es agradable al menos saber que todos ustedes se acuerdan de mi cumpleaños. 
 
Tu sabes que hace muchos años comenzaron a festejar mi cumpleaños. Los primeros años después de mi nacimiento allá en Belén, la gente parecía comprender el significado de mi nacimiento. Yo mismo les di a conocer el propósito de mi llegada a éste mundo a través de mis profetas quienes hablaron y escribieron acerca de mí. Pero durante los últimos años la gente ya no comprende el significado de mi nacimiento. 
 
Para que tu tengas una mejor idea de lo que quiero decirte déjame contarte una de mis últimas experiencias. 
 
Yo decidí asistir a una de las muchas fiestas que celebran en mi nombre. Bueno, realmente no me invitaron pero de todas maneras yo fui. Pude ver que la fiesta era hecha en mi nombre pero ni siquiera me habían invitado. 

Fíjate que yo quería compartir y ser parte de la fiesta pero me cerraron la puerta pues al final era una fiesta solo para ellos y sus invitados. 
 
Como no me dejaron participar, decidí quedarme un rato mas con ellos solo para ver como la pasaban en grande con sus amistades. ¡Mira que eso si que era una gran fiesta!. Había muchos invitados, habían invertido mucho dinero en la decoración, en la comida y una gran cantidad de bebida. Fíjate que se me ocurrió dar una caminada por la casa y mirar, habían colocado un gran árbol navideño con muchas luces y adornos. Abajo habían colocado eso que ustedes llaman “el nacimiento”. Ha! Eso fue muy bonito, mira que los niños de los invitados todos llegaban a ver esos muñequitos bajo el árbol. Bueno, todo parecía una gran fiesta en mi nombre. 
 
Después de un par de horas y ver los niños jugar y quemar pólvora se me ocurrió volver al patio de la casa donde estaban todos los invitados. Llegué sin interrumpir a nadie y me senté a ver como ellos celebraban mi cumpleaños. Todos estaban bebiendo, unos bailaban, otros contaban chistes, imagínate que clase de chistes que algunos de ellos comenzaron a hacer chistes aún de mí y se carcajeaban, la estaban pasando en grande. Bueno, de todas maneras no sabían que yo estaba con ellos. 
 
Un rato mas tarde llegó un viejo gordo vestido de rojo con una barba blanca y gritando JO, JO, JO, JO, me pareció que había bebido mas que los demás, se dejó caer sobre un gran sillón y todos incluyendo los niños corrieron hacia él diciéndole; Santa Claus, Santa Claus. Este hombre tomó el control de toda le fiesta como si la fiesta hubiese sido en honor de él. 
 
Cuando llegaron las doce de la noche todos en la fiesta se abrazaban y se decían “Feliz Navidad”, Yo me sentí muy contento pues se volvieron a acordar de mí, fue tanta mi alegría que me puse de pie y me colé entre ellos con los brazos abiertos y nadie me quiso abrazar. Entonces comprendí que esa fiesta no era para mí. Así que decidí irme de ese lugar. 
 
¿Tu piensas que yo nunca lloro?, Esa noche salí llorando pues me di cuenta que yo valgo nada para ellos. 
 
Cuando iba caminando escuché el sonar de una campanas, me llamo la atención y me fui a ver que era aquello. 

Fíjate que encontré un gran templo eso que ustedes llaman “catedral” mira que había una gran cantidad de gente y estaban cantando cantos que hablaban de mí. Cuando llegue estaban cantado ese canto que tanto me gusta “noche de paz”. Como pude logré entrar ya casi terminaban el servicio. Cuando finalizaron hablaron un poco mas de mí y fueron despedidos diciendo “Que la paz de nuestro Señor Jesucristo sea con ustedes”. Vaya dije yo, todavía hay gente que se acuerda de mí. 
 
Mira que cuando salieron me acerque a un grupo de personas que hablaban de reunirse a celebrar mi cumpleaños, bueno no me invitaron pero como era en mi nombre me fui con ellos. ¿Sabes cuál fue la sorpresa?, Tampoco era una fiesta para mí. 
 
Cuando salí de allí me fui caminando y mira que iba llorando como dicen ustedes “a mares” me sentía bastante defraudado que ya no quería volver nunca mas a éste mundo pero esto hizo la diferencia; me encontré en el camino con una pequeña iglesia, mira que eran casi las tres de la madrugada ¿y sabes que?, Estaban haciendo vigilia y estaban en adoración a mi nombre, se me ocurrió entrar y participar con ellos. 
 
Sabes eran apenas 8 personas que estaban reunidas de rodillas y hacían oraciones a mí. Eran casi las 4 de la madrugada y no paraban de cantar y orar. Mira que una de las ancianas que había allí pedía con todo su corazón por mí que regresará por ellos. Entonces recordé una vez mas mis promesas a ellos de que un día regresaría para llevarles a mi casa. 
 
Mira que no quiero hacer muy larga mi carta pues no quiero aburrirte pero quiero decirte que he decidido hacer mi propia fiesta. Si una verdadera fiesta, no como la que hacen ustedes sino una verdadera fiesta. Quiero en ésta ocasión invitarte aquí te doy los datos, tú decides si vienes conmigo: 
 
Día de la fiesta: Muy pronto Lugar: En el reino de mi Padre Invitados: Todos mis hermanos, hijos de mi Padre Celestial. 
 
¡Sabes! No quiero decirte exactamente la fecha porque quiero que sea una gran sorpresa par ti. De todas maneras aquí te doy una idea para que no te la pierdas, Ah! Y si conoces de mi palabra entenderás lo que dije a través de ella. 
 
2 Pedro Cáp. 3 Vers. 8: Mas, oh amados, no ignoréis que un día delante del Señor es como mil años y mil años como un día. Oseas Cap. 5: Vers 15 Andaré, y volveré á mi lugar, hasta que reconozcan su pecado, y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán. Cap. 6: 1: VENID y volvámonos á Jehová: que él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará. 2: nos dará vida después de dos días: al tercer día nos resucitará y viviremos delante de él. 3: Y conoceremos, y proseguiremos en conocer á Jehová: como el alba está dispuesta a su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana á la tierra. 
 
Bueno, tu acabas de finalizar 2 de mis días ahora quiero que estés preparado para mi fiesta. La invitación es tuya solo si quieres venir conmigo. 
 
Si quieres venir debes de aceptar mi invitación clamando a mi y diciéndome con todo tu corazón las siguientes palabras: 
 
“Señor Jesús, Yo se que tu pronto vendrás. En ésta hora quiero abrir mi corazón para ti y recibirte como mi Señor y Salvador personal. Creo que eres Dios y que viniste y moriste en la cruz, me arrepiento porque soy pecador y te doy las gracias por venir a salvarme. Sí Señor yo acepto tu invitación” En tu nombre Amen. 
 
Nota: Favor envía esta carta a todas las personas que puedas. 
 
Bendiciones de mi Padre y mías propias. 
 
Jesús 
 
Esta carta ha sido distribuida a través del Tabernáculo Bíblico Bautista de Australia.

La naturaleza

 Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose. El maestro intentó sacarlo otra vez, y otra vez el alacrán lo picó. Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo: "Perdone, ¡pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua lo picará?". El maestro respondió: "La naturaleza del alacrán es picar, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar". Y entonces, ayudándose de una hoja el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida. 

 
No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño; solo toma precauciones. Romanos 12:21 - No seas vencido por lo malo; mejor vence con el bien el mal. LA BIBLIA

ESTOY CANSADA DE SER FUGITIVA

Fueron doce años de angustia. Doce años de correr. Doce años de cambiar continuamente de domicilio, de nombre. Doce años de vivir oculta, yendo de Sicilia a Suiza, de Suiza a Brasil, de Brasil a Venezuela, y de Venezuela a quién sabe dónde. Doce años sin vida normal. Hasta que, por fin, Rosetta Cutolo dijo: «Estoy cansada de ser fugitiva», y se entregó a las autoridades italianas.

Rosetta Cutolo había sido una de las jefas de la Mafia siciliana. Las autoridades la conocían muy bien. Entre sus delitos figuraban actos de terrorismo y actividades subversivas internacionales. Pero al fin, prefirió entregarse antes que ser una perpetua fugitiva.

La vida de delitos nunca paga bien. Vivir honesta y honradamente, aunque pobre, es mil veces mejor que vivir como fugitivo, por más beneficio que el delito ofrezca.

Hay muchos casos, en las historias policiales de todo el mundo, de hombres y de mujeres que tras varios años de escapar de la justicia se han entregado voluntariamente, prefiriendo la cárcel y la paz que la libertad y la fuga. Así de desesperante es la condición del fugitivo.
Sin embargo, hay otra prisión todavía más opresiva que cualquier cárcel de esta tierra. La declaración de Rosetta: «Estoy cansada de ser fugitiva», tiene también matices espirituales. ¿Acaso no es cada pecador que puebla este mundo un fugitivo de la justicia de Dios?

Caín, el primer delincuente que huyó de la presencia de Dios, nunca pudo encontrar tranquilidad. Y no era que Dios lo persiguiera directamente. Lo perseguía su conciencia, y lo perseguían las consecuencias de su pecado.

Toda persona que no ha tenido una conversión espiritual es fugitiva de la ley de Dios, y mientras no entre en alianza con Dios, no podrá tener paz. Mientras uno viva huyendo de su conciencia, huyendo de la consecuencia de sus pecados y huyendo de la ley de Dios, no tendrá paz. Así no es posible tener paz.
Si no tenemos paz en el alma, si hay algo dentro de nosotros que no nos deja estar tranquilos, es porque nos está persiguiendo  nuestra conciencia. Y si no cambiamos de rumbo y nos entregamos a Dios de alma y corazón, la conciencia nos consumirá. No corramos más. No sigamos huyendo. Dejemos de ser fugitivos y regresemos al hogar espiritual. En casa hay abundancia de paz. Dios nos espera.

Un Mensaje a la Conciencia
por el Hermano Pablo


No os preocupéis

Este era un rey muy rico y poderoso grande en riquezas y aun mas tenia un siervo e cual estaba tan entregado al servicio de su rey que no había cosa que se le encomendara que este siervo no lograra cumplirla. el rey lo probo echando una aguja en medio del bosque y luego lo envió a buscarla y aunque parezca increíble e siervo volvió con la aguja. 
 
El rey quedo tan maravillado que decidió pedirle algo grande y llamándolo le dijo: ahora he visto que todo logras debes traerme pues algo que cuando este triste me contente y algo que cuando este alegre me entristezca de este modo salio el siervo y anduvo mucho sin lograr nada así que decidió volver y sentado a la entrada de su ciudad empezó a llorar. Había allí un niño que jugaba con unas maderitas en el piso y mirándolo le pregunto el por que de su llanto. El hombre decidió contárselo y el niño le dijo no se preocupe, tome esto y le dio un palito; el hombre miro la escritura que había en el y su rostro estallo de alegría, así que agradeciendo al niño entro al reino donde encontró al rey feliz contando el dinero de los tributos del pueblo y le dijo rey traje lo que me pidió el rey dijo: ha si; ¿y que me trajiste hoy?; enseguida el siervo dio la maderita escrita al rey el cual después de leerla se rompió en llanto.... Los que estaban con el rey se acercaron a leer también y no entendieron el por que del llanto pues la madera solo decía: "esto también pasara"... 
 
(No os afanéis por el día de mañana...Mateo 6:34)