30/5/11

LOS TRES SABIOS

  LOS TRES SABIOS

Había una vez tres sabios. Y eran muy sabios. Aunque los tres eran ciegos. Como no podían ver, se habían acostumbrado a conocer las cosas con solo tocarlas. Usaban de sus manos para darse cuenta del tamaño, de la calidad y de la calidez de cuanto se ponía a su alcance. Sucedió que un circo llegó al pueblo donde vivían los tres sabios que eran ciegos. Entre las cosas maravillosas que llegaron con el circo, venía un gran elefante blanco. Y era tan extraordinario este animal que toda la gente no hacía más que hablar de él.

Los tres sabios que eran ciegos quisieron también ellos conocer al elefante. Se hicieron conducir hasta el lugar donde estaba y pidieron permiso para poder tocarlo. Como el animal era muy manso, no hubo ningún inconveniente para que lo hicieran.

El primero de los tres estiró sus manos y tocó a la bestia en la cabeza. Sintió bajo sus dedos las enormes orejas y luego los dos tremendos colmillos de marfil que sobresalían de la pequeña boca. Quedó tan admirado de lo que había conocido que inmediatamente fue a contarles a los otros dos lo que había aprendido. Les dijo:
- El elefante es como un tronco, cubierto a ambos lados por dos frazadas, y del cual salen dos grandes lanzas frías y duras. 

Pero resulta que cuando le tocó el turno al segundo sabio, sus manos tocaron al animal en la panza. Trataron de rodear su cuerpo, pero éste era tan alto que no alcanzaba a abarcarlo con los dos brazos abiertos. Luego de mucho palpar, decidió también él contar lo que había aprendido. Les dijo:
- El elefante se parece a un tambor colocado sobre cuatro gruesas patas, y está forrado de cuero con pelo para afuera.

Entonces fue el tercer sabio, y agarró el animal justo por la cola. se colgó de ella y comenzó a hamacarse como hacen los chicos con una soga. Como esto le gustaba a la bestia, estuvo largo rato divirtiéndose en medio de la risa de todos. Cuando dejó el juego, comentaba lo que sabía. También él dijo:
- Yo se muy bien lo que es un elefante. Es una cuerda fuerte y gruesa, que tiene un pincel en la punta. Sirve para hamacarse. 

Resulta que cuando volvieron a casa y comenzaron a charlar entre ellos lo que habían descubierto sobre el elefante no se podían poner de acuerdo. Cada uno estaba plenamente seguro de lo que conocía. Y además tenía la certeza de que sólo había un elefante y de que los tres estaban hablando de lo mismo, pero lo que decían parecía imposible de concordar. Tanto charlaron y discutieron que casi se pelearon.

Pero al fin de cuentas, como eran los tres muy sabios, decidieron hacerse ayudar, y fueron a preguntar a otro sabio que había tenido la oportunidad de ver al elefante con sus propios ojos.
Y entonces descubrieron que cada uno de ellos tenía razón. Una parte de la razón. Pero que conocían del elefante solamente la parte que habían tocado. Y le creyeron al que lo había visto y les hablaba del elefante entero.

28/5/11

¡ALGUIEN SE EQUIVOCÓ!
























¿CUAL ES TÚ CUERDA?

¿CUAL ES TÚ CUERDA? 


Cuentan que un alpinista, desesperado por conquistar el Aconcagua inició su travesía, después de años de preparación, pero quería la gloria para él solo, por lo tanto subió sin compañeros. Empezó a subir y se le fue haciendo tarde, y más tarde, y no se preparó para acampar, sino que decidió seguir subiendo con el objetivo de llegar a la cima.

Obscureció, la noche cayó con gran pesadez en la altura de la montaña, ya no se podía ver absolutamente nada.
Todo era negro, nada podía verse, no había luna y las estrellas eran cubiertas por las nubes. Subiendo por un acantilado, a sólo 100 metros de la cima, se resbaló y se desplomó por los aires... caía a una velocidad vertiginosa, sólo podía ver veloces manchas cada vez más oscuras que pasaban en la misma oscuridad y la terrible sensación de ser succionado por la gravedad.

Seguía cayendo... y en esos angustiantes momentos, pasaron por su mente todos sus gratos y no tan gratos momentos de la vida, pensaba que iba a morir. Sin embargo, de repente sintió un tirón tan fuerte que casi lo parte en dos...

¡Sí!, como todo alpinista experimentado, había clavado estacas de seguridad con candados a una larguísima soga que lo amarraba de la cintura. En esos momentos de quietud, suspendido por los aires, no le quedó más que gritar: ¡Ayúdame Dios mío!

De repente una voz grave y profunda de los cielos le contestó: "¿QUÉ QUIERES QUE HAGA HIJO MÍO?". "Sálvame Dios mío". "¿REALMENTE CREES QUE TE PUEDA SALVAR?". "Por supuesto, Señor". "ENTONCES CORTA LA CUERDA QUE TE SOSTIENE..."
Hubo un momento de silencio y quietud. El hombre se aferró más a la cuerda y reflexionó...
Cuenta el equipo de rescate que al otro día encontraron colgado a un alpinista congelado, muerto, agarrado con fuerza, con las manos a una cuerda... a tan sólo dos metros del suelo...
¿Y tú? ¿Qué tan confiado estás de tu cuerda? ¿Por qué no la sueltas?

“Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores. Los que miraron a él fueron alumbrados, Y sus rostros no fueron avergonzados. Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libró de todas sus angustias. El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, Y los defiende. Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él”, Salmo 34:4-8.

JAQUE MATE

JAQUE MATE


Un famoso pintor cristiano, que asimismoera un apasionado del juego del ajedrez, pintó un día un cuadro que tituló “Jaque Mate”. En éste, que todavía hoy se conserva en una galería, se pueden ver dos jugadores de ajedrez sentados frente a frente a una mesa. Un creyente, sentado en la parte derecha, y el diablo sentado a la izquierda.

El rostro del diablo se ve triunfante y casi se puede percibir su risa diabólica, porque parece que tiene al cristiano atrapado. De otro lado, el creyente, cuya preocupación se refleja en el rostro, tiene las dos manos agarradas con toda su fuerza en los bordes de la mesa, con los nudillos de los dedos casi blancos a causa del esfuerzo y de la tensión del crucial momento.

La galería donde se iba a exponer el cuadro le dio mucha publicidad al mismo. Así pues, cuando la galería abrió sus puertas, el público empezó a detenerse junto a aquel para observarlo con curiosidad. Todos, al leer el título de la obra y la actitud de los personajes, sacudían la cabeza pensando que el diablo había ganado la partida contra el cristiano. Los transeúntes que más o menos tenían nociones de ajedrez, pensaban que ya no existía ninguna estrategia de salida, ni tampoco ninguna maniobra posible. Algunos sentían lástima por el cristiano, y otros se indignaban porque parecía que el diablo se había salido con la suya.

No obstante, llegó a aquel lugar un ex campeón de ajedrez, quien también se puso a observar el cuadro con atención. No se fijó mucho en el diablo ni en el creyente, sino en la partida de ajedrez que el cuadro había capturado, y asimismo le prestó atención al título: Jaque Mate. Tras observar la tabla de ajedrez durante unos minutos, el perito descubrió algo de importancia crucial: “¡Un momento! ¡Esto es una mentira del diablo! El cristiano no está jaque mate, por cuanto su rey todavía tiene una jugada”. Amados lectores, no todo está acabado, todavía hay esperanza, nuestro Rey de gloria siempre tiene una jugada posible, un movimiento para poner jaque mate al diablo.
Amados, no importa que el diablo quiera hacerle creer que usted está “jaque mate”... ¡Nuestro Rey de reyes siempre ha tenido y tendrá la última movida! El único que está “jaque mate” es Satanás porque Cristo lo venció para siempre en la cruz del Calvario.

Absolutamente nada ni nadie, ni el mismo diablo podrá detener los propósitos soberanos del Señor para con su pueblo Israel y su Iglesia. Amén.

¡CUÁN GLORIOSO ES TU NOMBRE EN TODA LA TIERRA!

¡CUÁN GLORIOSO ES TU NOMBRE EN TODA LA TIERRA! 

 Dios hizo un universo infinitamente grande. Los hombres de ciencia no alcanzan a ver el final del espacio sideral, donde se encuentran los astros, galaxias y todas las constelaciones. Se dice que se necesitarían millones de años para atravesar todo el espacio y lo que duramos en vida es, a lo mucho, setenta años.

Matusalén vivió novecientos sesenta y nueve años. Este hombre no llegó ni a los mil años, y de mil a un millón hay bastante diferencia. El trono de Dios, del cual la Biblia habla, está mucho más allá de todas las galaxias.
Cuando llegó al cosmos, Yuri Gagarin - primer cosmonauta ruso - dijo que no veía a Dios por ningún lado. ¡Qué ignorancia! y parecía un científico.
Un cristiano evangélico llamado Neil Armstrong fue el primer hombre que llegó a la luna. Al estar sobre la superficie, dejó una placa donde estaba escrito el Salmo 8. Años después se convirtió en un predicador del Evangelio, reconociendo la grandeza de Dios. Este hombre de ciencia que, no solo llegó al cosmos, sino mucho más allá, exalta y glorifica el nombre de Dios.

A lo largo de la historia existieron hombres extraordinarios, que han realizado grandes aportes a la sociedad, con inventos y descubrimientos que, en la actualidad, son de gran utilidad para la humanidad:
La primera universidad que existió en el mundo fue cristiana evangélica.
La primera imprenta la hizo un cristiano evangélico.
La primera máquina de coser fue inventada por un cristiano.
El primer equipo para tomar placas o radiografías lo descubrió un cristiano evangélico.
El primer automóvil fue hecho por un cristiano llamado Rodolfo Diesel.
El primer avión fue inventado por dos hijos de un cristiano evangélico.
El helicóptero, la televisión, el teléfono, la electricidad, el telégrafo, entre otros fueron hechos por cristianos evangélicos.
¿Quién no ha oído hablar de los premios Nóbel? Nóbel era un cristiano evangélico que aportó más de doscientos inventos y descubrimientos para la ciencia. Posteriormente, donó sus bienes para que los estudios y avances científicos continúen y así apoyar a aquellos que están trabajando en favor de la sociedad.
En África del Sur, un cristiano evangélico realizó el primer trasplante de corazón. Es así que muchos cristianos han efectuado innumerables aportes científicos.

¿Es el cristianismo un atraso? ¡De ninguna manera! El cristianismo es cultura, avance, prosperidad, bienestar y felicidad.